HEBRÓN

La historia judía de Hebrón en los últimos cien años es espantosa. Esta es la historia de una ciudad que al principio del siglo veinte, su próspera y creciente población fue brutal y cruelmente masacrada. Después de la Guerra de Seis Días los esfuerzos para restaurar la vida judía en Hebrón fueron frustrados por la interferencia del gobierno, según lo narrado en las historias que ha continuación presentaremos.

Hoy, centenas de familias judías han firmado una petición para trasladarse a la zona judía de Hebrón, mas no hay suficiente lugar para acomodar a todos. La mayoría del material que se presenta en esta página fue encontrado en el sitio de Internet www.hebron.org.il. Si desean ver más detalles ingresen al sitio.

Parte final del discurso de David Ben Gurion, Sde Boker, 18 de Shvat del año 5730, 25 de enero de 1970 :

"Sin embargo, no se olviden: el origen de los más grandes reyes de Israel, es Hebrón, la ciudad a la cual llegó el primer hebreo, cerca de ochocientos años antes del Rey David . Incurriremos en una grande y tremenda equivocación, si no logramos rápidamente transformar a Hebrón en un gran establecimiento judío, vecino y precursor de Jerusalem, creciendo y ampliándose constantemente.

Esto también será una bendición para los vecinos árabes. Hebrón es digna de ser llamada la hermana de Jerusalem."

El regreso a Hebrón - Junio de 1967

Preguntamos: ¿Quién fue el primer Israelí en volver a Hebrón en 1967? ¿Quién fue el primer judío que pudo entrar en la Cueva de Majpelá en los últimos 700 años?

(Los musulmanes prohibieron a los judíos ingresar a la Cueva de Majpelá. Lo único que permitieron fue que los judíos rezaran afuera en un espacio infame conocido como "Siete pasos". Cualquier persona que osara traspasar la línea definida era golpeada por los soldados árabes.)

Asombrosamente, el primer Israelí que entró a Hebrón y a la Cueva de Majpelá fue el Jefe Rabino de las Fuerzas de Defensa de Israel, Rabino Shlomo Goren z"l.

He aquí la historia:

El Rabino Goren estaba presente cuando el Ejército de Israel conquistó el Muro Occidental de Jerusalem. El rabino, que ocupaba el cargo de General, sabía que la misión siguiente sería Hebrón. Deseando ser el primer israelí en entrar la antigua Ciudad de los Patriarcas, se unió a las tropas estacionadas en Etzión Block con destino a Hebrón. En la noche del 28 de Iyar, antes de retirarse a dormir, solicitó ser despertado antes que los soldados comezaran a marchar en dirección a Hebrón. Al día siguiente, para su desazón, el General se percató de que estaba solo con su chofer. De inmediato le ordenó que comenzara el viaje de 20 minutos con destino a Hebrón, esperando encontrar en el camino el resto del ejército.

Al Rabino Goren le pareció extraño no encontrar ningún soldado israelí en el camino lo que lo condujo a pensar que seguramente los israelíes habían terminado el trabajo de conquistar la ciudad y ya se habían marchado de Hebrón. Al entrar a Hebrón observó que en todas las casas de la ciudad había una gran cantidad de sábanas blancas colgadas de los techos y de las ventanas. El mensaje era claro: Rendición total y absoluta. Es que en el verano de 1929 los residentes árabes de Hebrón habían masacrado a 67 judíos y herido a muchos otros. Ahora, los árabes en 1967 esperaban la venganza judía. Así pues, no dispararon un tiro y en lugar de ello colgaron las sábanas blancas en sus ventanas y tejados.

Siendo así, el Rabino Goren se dirigió a la Cueva de Majpelá encontrando las grandes puertas cerradas. De inmediato intentó romper la cerradura disparando con su Uzi. Finalmente, después de entrar a la Maarat Hamajpelá hizo sonar el Shofar tal como lo había hecho 24 horas antes frente al muro del Kotel .

Luego, el Rabino Goren descubrió que cuando el dejó la base de Etzión, el ejército se encontraba al otro lado de la colina planeando el ataque contra Hebrón. Es decir que el Rabino Goren, un sólo soldado israelí, conquistó sin ninguna ayuda una ciudad de 80.000 árabes! Ese día los judíos habían vuelto a Hebrón y a la Maarat Hamajpelá!

Goren izó la bandera de Israel fuera de la Cueva de los Patriarcas y luego ingresó un Sefer Torá. Al día siguiente, recibió un telegrama del Ministro de Defensa, Moshé Dayan que decía lo siguiente: "Deben arriar la bandera y quitar el Sefer Torá. Además, cada persona que entre a la cueva deberá quitarse los zapatos porque el edificio es una mezquita"

Sin dudar, el Rabino Goren envió otro telegrama con el siguiente mensaje: "El Sefer Torá es Kodesh (sagrado) y permanecerá donde está. La bandera significa para mí lo que significa para usted. Si usted desea sacarla, hágalo... Yo no la tocaré".

Dayan envió un oficial a Hebrón para quitar la bandera y el Sefer Torá. Cuando el oficial retornaba de vuelta a Jerusalem, sufrió un accidente con su coche y murió. Fue entonces que Dayan anuló la órden de quitarse los zapatos en la cueva. (Esta historia fue contada a un grupo de personas por el propio Rabino Shlomo Goren en Kiryat Arbá, cerca de 8 meses antes de su fallecimiento) .

El regreso a Hebrón - Pesaj 1968.

 “Se buscan: Familias o personas solteras para reestablecer la antigua ciudad de Hebrón. Para más detalles contactar con el Rabino M. Levinger”.

Este modesto anuncio captó la atención de muchos israelíes en el año 1968. La euforia de la Guerra de los Seis Días había disminuido. Judea y Samaria estaban en manos judías, pero nadie había trasladado su hogar a esta área. El Rabino Moshe Levinger, junto a un grupo de simpatizantes, determinaron que había llegado el momento que el judío volviera a vivir en el recién liberado corazón de Eretz Israel.

Por ser la ciudad más antigua su primera meta fue Hebrón.

Núcleos de familias se habían formado y la noticia corrió como el fuego.

El objetivo era celebrar Pesaj en el Hotel del Parque de Hebrón.

Para los dueños árabes del hotel la época era dura. Por muchos años habían servido a la aristocracia jordana que visitaba regularmente el lugar para gozar del aire seco y fresco de Hebrón. La Guerra de los Seis Días había cambiado los planes de los visitantes.

Consecuentemente, los dueños árabes del Hotel del Parque aceptaron con alegría el sobre lleno de dinero que el rabino dejó sobre la mesa.

El hotel fue arrendado a una cantidad ilimitada de personas y por un período de tiempo no especificado. En la mañana de la víspera de Pesaj, abril del año 1968, la familia Levinger junto a otras familias del norte, sur y centro de Israel, empaquetaron sus pertenencias y salieron rumbo a Hebrón. La mitad de la cocina del hotel fue preparada y hecha "Kasher" (apta) para uso exclusivo del grupo. En los dormitorios, mujeres y niños dormían de a tres en una cama, mientras que los hombres encontraron espacio para dormir en el suelo del pasillo. Consternado, uno de los hombres recordaba: por lo menos, Yakov Avinu tenía una roca debajo de su cabeza.

Ochenta y ocho personas celebraron ese año el Seder de Pesaj en el corazón de Hebrón. "Hemos abierto el camino en la historia" dijo Miriam Levinger "y nos sentímos profundamente conmovidos y excitados". Dos días después el Rabino Levinger anunciaba a la prensa que el grupo había decidido permanecer en Hebrón. Miembros de la Kneset, dignatarios e israelíes de todas partes de Israel, llegaron al Hotel del Parque para infundir ánimo a los pioneros.

El Ministro de Defensa, Moshé Dayan, no veía el momento de movilizar a los pioneros fuera del hotel. Él sugirió que se trasladaran a una base militar que cuidaba la ciudad. Ésto llevó a una ardiente discusión. Unos sentían que llevar a cabo la mudanza estrangularía el proyecto de los pioneros. Otros interpretaban que colocar la base militar a disposición del grupo implicaba un acto oficial de reconocimiento al proyecto. Seis semanas más tarde, los pioneros se trasladaron a la base militar.

El Rabino Levinger insistió en obtener comodidades para 120 personas, aunque el grupo era más pequeño en aquella época. El rabino fue acusado de soñador y poco realista. Sin embargo, a las pocas semanas el probó estar en lo cierto. Los 120 lugares de la base militar no podían acomodar a las centenas de personas que deseaban formar parte del grupo y renovar la vida judía en Hebrón.

"Recibimos Eretz Israel en bandeja de plata en 1967", explicaba Miriam Levinger. "Es un honor y un previlegio ser uno de los primeros en transformar el sueño del retorno a Hebrón en una realidad!.

A seguir